Una efeméride. Una canción. Y la historia que las conecta. Cada día. Desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.

ENOLA GAY
OMD

Se lanza la bomba atómica sobre Hiroshima (1945)

Cuando su hijo se alistó en el ejército, poco se podía imaginar Enola Gay Tibbets que se convertiría en la madre del piloto encargado de lanzar la bomba atómica sobre Hiroshima. Y menos aún que lo haría desde un avión que llevaría su nombre.

Paul Tibbets se había alistado como cadete del ejército del aire de Estados Unidos en 1937 y al cabo de 6 años, en plena Segunda Guerra Mundial y ya como comandante, se convirtió en uno de los pilotos que más experiencia tenía en aviones pesados. Sus numerosas incursiones aéreas en la Europa ocupada y las 400 horas de vuelo que posteriormente acumuló a bordo de un B-29, hicieron que fuera elegido para entrenar una unidad especial que debía encargarse de la supervisión de las modificaciones que había que hacer a este modelo de nave para que pudiera transportar la bomba que debía poner fin a la guerra. El día previo al lanzamiento, mientras ultimaban los preparativos de la histórica misión, Tibbets asumió el mando del bombardero y lo hizo rotular con el nombre de su madre en un gesto que, aparte de ser un homenaje a la mujer que lo había traído al mundo, era muy adecuado para transportar un proyectil que había sido bautizado como Little Boy (niño pequeño).

A las 8:15 del 6 de Agosto de 1945, tal y como estaba previsto, se produjo el lanzamiento. El Enola Gay soltó la bomba desde una altura de 9.450 metros y 43 segundos más tarde, cuando la cabeza nuclear se encontraba a 600 metros de Hiroshima, la hicieron detonar. La ola de fuego resultante de la explosión volatilizó toda la madera, la carne e incluso el acero que encontró a su paso. Dos enormes hongos apocalípticos se levantaron sobre la ciudad japonesa a más de 13.000 metros sobre las cenizas radiactivas. Y en un diámetro de unos 12 kilómetros no quedó nada vivo. Las autoridades niponas determinaron que el 69% de los edificios fueron destruidos, 80.000 personas murieron y 70.000 resultaron heridas.

La diversidad de opiniones respecto al lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y tres días más tarde sobre Nagasaki, generó una polémica encarnada entre los que defendían que su uso había conseguido acortar la guerra y por tanto salvar más personas de las que mató; y los que lo consideraban una acción inhumana y totalmente reprobable que había costado la vida de muchas personas inocentes. Esta controversia sigue abierta aún hoy día y ha sido tratada en diferentes manifestaciones artísticas a lo largo de la historia, especialmente en el cine y la literatura. En el campo musical, un buen ejemplo es Enola Gay, la que probablemente sea la canción más famosa de la banda británica de música electrónica Orchestral Manoeuvres in the Dark, más conocida por sus siglas OMD.

El cantante y bajista del grupo Andy McCluskey cogió el nombre de aquel avión desde el que 35 años antes se había hecho el lanzamiento de Little Boy para titular la canción antibelicista que se convirtió en el cuarto sencillo del grupo y un los temas incluidos en su segundo álbum de estudio, Organisation. La letra de la canción se refiere directamente a la bomba e interpela al oyente con frases sobre si aquella fue una decisión correcta. «It’s 8:15 and that’ s the time that it ‘s always been» (Son las 8: 15h y es la hora que siempre ha sido), dice en uno de sus versos en alusión directa a la hora del lanzamiento. En otro se pregunta «Is mother Proud of ‘Little Boy’ today?» (Debe estar la madre orgullosa del ‘Niño Pequeño hoy?). La publicación de Enola Gay coincidió con otra polémica en torno a la decisión de la entonces Primera Ministra británica, Margaret Thatcher, de permitir que los Estados Unidos estacionaran misiles nucleares en su territorio. Un contexto muy oportuno para el lanzamiento de una bomba musical como fue Enola Gay aquel 1980.

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